Hoy 8 de septiembre es el #DiaDeExtremadura, la tierra donde nací y donde nacieron mis ancestros. Un buen plato para celebrar este día podrían ser unas patatas revolcás (en algunos sitios revolconas). Las mejores, por supuesto, las de mi madre, nada como la cocina del hogar, y siempre sabían mejor en el pueblo, allí en Tornavacas, en el Valle del Jerte. ¿Por qué?

☑️  Porque las patatas eran de cosecha, de los campos del pueblo, blancas y suaves.
☑️  Porque el aceite de oliva era de la Sierra de Gata, también extremeño.
☑️  Porque el pimentón no puede ser de otro lugar que no sea La Vera. Mi madre compra siempre el dulce, a granel, el que se usa para las matanzas.
☑️  Porque los torreznos, recientes de la carnicería del pueblo, adobados en su punto son el toque final necesario.
☑️  Porque mi madre sabe cómo hacer perfectamente ese sofrito con pimiento verde, cebolla y pimentón que se convierte en la base del sabor y el color rojizo que las caracteriza.

@ Plato de patatas revolcás en las terrazas de los bares de Jerte, Valle del Jerte, Extremadura [28 de febrero de 2020]

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